28.10.08

Caca to go


Un ex-amigo deja el depa en el que viviamos juntos y se muda con su familia a falta de voluntad y trabajo. Al parecer México no está listo para un diseñador que con 3 trabajos de a 3 meses cada uno exija ganar más de $8,000. Yo tampoco, pero eso es otra historia.

Hace más de un año le regalaron una gatita. La misma que me dejó en su primera mudanza a otro estado, misma por la que no preguntó siquiera durante meses....cuando regresó a vivir conmigo tampoco preguntó si le hacía falta algo, solo la acariciaba asumiendo que yo me haría cargo. Hace 15 días decidió comprar un saquito de comida y otro de arena y con eso según él ya está saldado todo...me dio 500 pesos que yo pensaba que era un pago simbólico  de lo que yo le había pagado a él por su falta de trabajo....comida, gas, luz, agua, lavandería de mis sábanas y cobertor prestados para su cama...nimiedades. Pero no; eran para poder llevarse a la gata, SU gata.

Me mencionó hace una semana, que se le la llevaría y le dije que no era justo, que lo pensara porque él nunca se hizo responsable.

El fin de semana pasado yo estaba fuera de casa; entró y se la llevó sin avisar siquiera....se llevó hasta sus platitos y le dejó tupperwares a mi otra gata.

¿Por qué no se habrá llevado también la caca que dejó la gata en el arenero?
A lo mejor no la vio.

Esta ya no me la trago, no me la callo, ya no me da la gana de guardar cacas que me dejan otras personas.

6.10.08

Absurda raza

La proliferación desmedida de la gente ingrata y soberbia me mantiene con la cabeza ocupada y el ánimo asentado en la punta de los zapatos. En los trajines de una mudanza estúpida a sepadonde por razones que ya no reconozco, miro al cielo y balbuceo cosas que solo yo entiendo.  Comienzan los soliloquios nocturnos frente al brillo de la tele, los arrepentimientos por haber antepuesto a otra persona antes que a mí misma...nuevamente, absurdamente vuelvo a caer en lo mismo

Ya no existe quien aprecie a la extraña y empequeñecida raza que conformamos los que lo damos todo por el otro, que dividimos el único pedazo de carne para compartir, que callamos cuando silenciosamente cambiamos las sábanas de la cama desnuda de otro. Sacrificios absurdos que nadie pide y ni nota. 

Soy la mamá de todos y al mismo tiempo de nadie, perdida porque no encuentro a los otros 3 sobrevivientes y al moribundo de mi misma especie. Para lamernos unas heridas pequeñitas, pero profundas, que supuran aún. Para reconstruirnos las corazas, reforzarlas y regresar al mundo para finalmente extinguirnos sin luchar.

Las cosas materiales van y vienen , lo entregado en tiempo y materia ya fue digerido, pagado, usado y lavado; pero el corazón no, ese ya no quiere ir y venir. Ya se queda conmigo y de paso sus beneficios.