23.2.07

¡ ME TENGO QUE CASAR !

No, no soy yo la que se tiene que casar...¡Es César Costa!.
Hoy como a las 4 am, después de horas de insomnio y zapping me topé con una película de 1991 llamada "Me tengo que casar" protagonizada por el mísmísimo Papá Soltero y a sus vástagos del mal, oséase la ñoña de Alejandra (Edith González), el bestia de Miguel (Gerardo Quiroz) y el putito de Cesarín (Luis Mario Quiroz).

Ya sé que es reduntante decir que la pelicula (siendo noventera) apestaba; pero todo fue mucho más allá de los límites, la lógica, la estética. Básicamente en la trama vemos a César Costa (as himself) siendo asquerosamente mocho y moralista respecto a la vida sexual de sus tres hijos ¿acaso esperaba que llegaran a los 35 años siendo vírgenes? Digo, hasta donde yo sé sus hijos no los trajo la cigüeña ¿o acaso se habría dado cuenta de su homosexualidad y tendría fobia a las relaciones heterosexuales?, naaaa; yo creo que es el reflejo de la doble moral mexicana.

Todo empieza cuando Alejandra va a celebrar su despedida de soltera a un bar con striptease (yeah-yeah) y descubre que su futuro marido es uno de los bailarines y en un dramático despliegue vemos al clásico feucho arrítmico siendo despojado de su máscara del fantasma de la óperaa y una música comico-dramática (chan chan chaaaan)que indica el fin de casi toda la participación de la joven Márquez. En cuestión de dos minutos se da una elipsis en donde transcurren creo que dos días para que el personaje vuelva a ser alegre y ñoño como si nada hubiera sucedido...igualito a la realidad, cualquiera se repone en así cuando sufre una decepción una semana antes de la boda.

De ahí, conocemos la historia de Miguel quien decide ocupar todo lo preparado para la boda de Alejandra cuando su novia le dice que está embarazada de él...es muy divertido cuando César Costa se para con cara de encabronado junto a su hijo (quien es más alto que él) y le echa un rollazo de lo más chafa ¡y lo manda a su cuarto!, sí, a sus casi treinta años, el personaje es un pobre tonto. ¿Qué motivación le impondría el escritor al personaje de César con esa postura?: Tal vez...Niño, ve a tu cama y piensa en que lo que has hecho últimamente ahí no está bien...¡Caramba! Resulta que cuando piden bebidas alcohólicas para la boda de Miguel y éste dice que tomó un vaso de licor enseguida César "Listo" Costa se da cuenta de que TODO es un engaño y enseguida confronta a la pseudoembarazada y a su madre y les saca la sopa de que todo fue un engaño para emparentar con ellos ¿les suena conocido?. El caso es que aparte de que el guión apesta, de este segmento podemos concluir que la actuación de César Costa deja mucho que desear, ya que en su repertorio solo tiene 3 jetas: Ñoño feliz, ñoño molesto y ñoño preocupado, y de las 3 sacó una película de 98 minutos.

Mi parte favorita es cuando Cesarín compra revistas pornográficas y por azares del destino es descubierto y tachado de pervertido, desviado, desinformado y varias cosas más, se le dice al joven que no está bien,que es incorrecto y muchas cosas sorprendentes. Vemos monólogos en donde Cesarín se debate entre la moralidad y la perversión de su Penthouse del mes de diciembre; lo chistoso es que para los monólogos, todos los demás personajes se salen ridículamente de cuadro para que Cesarín pueda hablar consigo mismo; De verdad que cada quien tiene su versión del recurso telenovelero de "hablar consigo mismo" de algunos personajes y este director se la vuela.

¿Pero qué haremos con el viaje pagado a Acapulco que fue primero de Alejandra y luego de Miguel? ¡Claro! Mandamos a Papá soltero para que se relaje, ya que él también tiene su corazoncito (gay) y sus problemas de viejas; resulta que estuvo siendo acosado por matones que mandan recados de muerte...César "Superculero" Costa, como habría de suponerse, deja a su novia cuarentona pensando que los recados son de su suegrito enloquecido por los celos. Se va a Cacapulco en donde es acosado por una sexysexysexy brasileira quien se le mete a la cama, se le desnuda en la piscina, entre muchas otras cosas que resultan ser too much para nuestro chaparrito ¿De quién son los mensajes? Claaaaro, del papá de la brasileira y no de la novia de César Costa. Es esta parte en donde el fantabuloso escritor Carlos Enrique Aguilar usa la fórmula americana de la comedia que es el enredo y la confusión...por supuesto que al final ocurre lo clásico, todos los personajes se reunen en Cacapulco para auxiliar al Papá (de los matones y de la novia celosa)...y....

Ahorita les cuento el final, no lo van a creer. Hago un paréntesis para hacer la observación de que me resultó hilarante ver a César Costa asolearse con manga larga a la orilla de la piscina; así como también fue agradable recordar a Pocholo y a Gumara ¿se acuerdan de ellos? son la neta. Entre los recuerdos, lo rídiculo del guión, la PÉSIMA actuación (¿vieron? usé mayúsculas), la nula estética en los encuadres; el producto fueron mis risas, dejé de distinguir lo malo de lo bueno y me dediqué a reirme.

El final me pareció encabronante...después de la clásica escena en donde el suegro amenazador lleva a su buenona hija y la confronta con César, su novia y la familia entera dice -¿Se va a casar o no?- Y dice César -Pues si-. Las dos mujeres sonríen enternecidas (la novia cuarentona pelos de alambre y la brasileira sabrosa) ¡Fuck! ¿Con quién se casará Papá Soltero?. Sí, después de casi 90 minutos transcurridos vemos imágenes de la iglesia y a la novia cuarentona pelos de alambre bajarse de su limousine y con su vestigo blanco cuya moda grita: ¡90s!¡90s!; oséase kilos y kilos de encaje, brillos y mangotas bombachas. Minutos después arriba la sexy brasileira con su vestido blanco ¡Oh nooo!. El caso es que después de un pleito y balazos en la iglesia (whatever, el escritor terminó por perder la cordura) salen corriendo y justo cuando los personajes se pierden entre los árboles de ornato de la recepción, sobre el follaje sale un letrerito que dice "Continuará" ¿Quéeee? me dio ganas de marcar mi celular y mentarle la madre a alguien ¿Quéeee? acaso esperan que nos traguemos otros 98 minutos de ESO? Se me gastó la risa.

En una historia donde las parejas aparecen y desaparecen, como cosas, de la vida de la gente, en donde se plantea una moral de apariencias, en donde ningún personaje parece tener cordura, ni inteligencia, ni trabajo (todos huevonean todo el día), ni huevos, ni pasiones verdaderas, ni nada; me pregunto si eso existe en la vida real, si gente tan "desgentada", tan poco dotada de vida existe. Yo entiendo que siguiendo la línea de la serie televisiva, pretende ser divertido e instructivo; pero resulta ser algo soso y representando valores que no queremos ver; como el machismo, la misoginia (a todas luces), la tibieza; en donde se avientan uno al otro la idea del matrimonio como papa caliente: Cásate tú, no tú, no él, no ella; en donde se deprecia el amor como motivo para estar juntos y se enaltece esa moral rancia en donde más vale casarse antes de que se le note la panza a la niña, o te cases en aras de perder la virginidad; en donde el adulto más sabio no puede decidir si casarse con el amor de su vida o hacerle caso a las amenazas de un gordo desconocido ¿Ese es el que educa?...madres ¿Qué podemos esperar de sus hijos? Seguro que no conoceremos el futuro de los hijos en secuelas como: Madre soltera (Alejandra), Chichifo soltero (Miguel) y Puteque soltero (Cesarín); jajajaja. Bueno ya.

En resumen; esta cinta dirigida por Manuel García Muñoz (sin parentesco con el Chiapas) resultan un vomitivo brutal, nada se salva; nada...ni siquiera vemos las acostumbradas y noventeras panorámicas de los paisajes de nuestro país; debo admitir que los recuerdos de aquella serie televisiva menguaron y ahora quiero un poquito menos a César Costa...lo siento César.

No recomiendo la película...mejor vean las de Lucerito y Luis Miguel cuando era un dientoncito simpático, definitivamente

2 comentarios:

Terpsícore dijo...

chaale! El mejor final hubiera sido la boda de Pocholo y Gumara!... oooh sí!, qué peliculón!

G @ B Y dijo...

¡¡¡ PONCHO Y GUMARAAAAA !!!
Esos si son la netaaaaaaaaaa
jajajajaja